dilluns, 11 de maig del 2009




-Apártate del medio, das asco!
-Tu padre es un TRA-I-DOR!!!

El pequeño Spock, desde siempre se havia distanciado de los otros niños por la única razón de ser hijo de humana. Quitaba unas notas excelentes i su comportamiento… bueno, su comportamiento, en definitiva era bueno, dejando aparte cuando por desgracia su parte sensata o humana, esa pequeña debilidad, actuaba sobre él.

Podría pensarlo bien y de hecho decidió suprimir esa desgracia, que como su padre decía era que “la diferencia de los humanos i los volcanos era que ellos se pueden dejarse dominar por los sentimientos”. Así que Spock decidió para ser el modelo ejemplar, practicar la esencia de no mostrar los sentimientos, disculpándose a su madre por no querer aquella “maravillosa” parte que le havia cedido.

Él fue creciendo y creciendo, mientras se convertía en lo que siempre havia querido, ser un cargo alto de la tropa especial. Su comportamiento frió le ayudo a encontrar-lo deprisa, aunque a su alrededor havia estado poniendo durante todos esos años unos bloques glaciales que no le permitían ver y aun menos sentir las sensaciones.

Pero un día, el muro estallo.